Capítulo VI – Probada la existencia de un Dios creador ¿cual es la religión?
No pretendo decidir si hay religiones " verdaderas" o mejores que otra.
Sin hacer uso de mis bases católicas, pero de alguna manera muy influenciado por ellas, es válida la pregunta de cual es la religión que uno debe tener. Sin duda una vez más tengo una sana envidia a los agnósticos, pues pueden vivir tranquilamente diciendo “no sé”. En el tema de ¿Cuál es la religión verdadera? soy incapaz de aceptar todo por la formación religiosa sólo por “fe”, sin por lo menos cuestionarlo.
Pero mi cuestionamiento alcanza con llegar a decidir que la religión que me enseñaron es indubitablemente coherente y es un camino absolutamente válido. Sería un trabajo de un teólogo conocer la esencia de cada religión para descartar o no alguna.
La iglesia católica es una de las más atacadas por dos razones, tiene mucha gente ávida de leer algún desprestigio en ésta religión y no en otras, y tiene muy escasa reacción.
El ataque a las religiones
No sólo el comunismo atacó frontalmente las religiones, sino que históricamente hubo otros ataques con enfoques religiosos, racistas, políticos o simplemente en pos de hacer un negocio formidable. De las primeras la historia brinda innumerables ejemplos, de la última el mejor ejemplo es el taquillero código da vinci de Brown, con sus distorsiones premeditadas, y sus increíbles declaraciones sobre varias controversias.
Usando el mismo estilo de algunos cientificos y de algunos políticos, creó una supuesta investigación histórica, totalmente falsa, pero presentada como los políticos y científicos presentan sus falsas teorías. ¿Cuántos lectores van a ver las mentiras y errores presentados como verdades escondidas? o dicho de otra manera ¿cuantos aceptará todo como un "puede ser"?. Hay numerosos sitios en internet que desmantelan los errores garrafales del libro que decididamente infecta a sus lectores con una hostilidad virulenta hacia el catolicismo y el cristianismo en general.
Desde el punto de vista matemático, como en el cuento del grano en el tablero de ajedrez, para tener un registro hoy de los antepasados que vivieron en el tiempo de Leonardo, es decir sólo hace 500 años, nuestro registro debería tener mas de 30 millones de nombres de antepasados. Por probabilidad muchísimos de nuestros antepasados se repetirían varias veces, pero la cifra igual seguiría siendo muy alta.
Si alguien en los años de Leonardo quisiera tener un registro de sus antepasados hasta la época de los merovingios, del siglo V al VIII, debería contar con mas de 500 millones de antepasados hasta 3000 millones según como se los considere, pero si quisiera remontarse desde el 1500 a la época del primer siglo en el imperio romano, aun con una generación cada 25 años llegaría a las cifras de 11 seguido de 17 ceros. Aunque esta cifra se reduce por la gran cantidad de antepasados que se repetirían una y otra vez por distintas ramas, y por descarte de las ramas que vinieran desde afuera del imperio, aún así la cifra probablemente abarcaría a casi toda la población del imperio romano que tuvo descendencia ininterrumpida.
Para ser más exacto en la afirmación, tanto ud., como yo o cualquiera otro que tenga un origen latino somos descendientes directos de todos los individuos del imperio romano que tuvieron descendencia ininterrumpida. Esto es probablemente cierto, la única diferenciación es de cada uno de esas personas, es cuantas veces son antecesores suyo o mío. No interesa demasiado el número como podrá observar pero imaginemos que había (supongamos por comodidad) 110 millones de personas en el imperio romano y sus alrededores que tuvieron descendencia hasta nuestros días, cada uno de ellos de promedio sería diez mil millones de veces antecesor nuestro. Así que si alguien afirmara que es descendiente de algún romano famoso de hace 1500 años, puede ud. afirmar con tranquilidad que si realmente él es descendiente de ésa persona, también lo es ud. Matemáticamente sería muy improbable que no lo fuera. (suponiendo que ambas personas tengan raíces latinas en este caso, por supuesto).
Este razonamiento es sólo hecho hacia atrás usando la potencia de 2. Si quisiéramos hacer el camino inverso, es decir conocer la descendencia de alguien que viviera en el primer siglo en el imperio romano y tuviera descendencia ininterrumpida hasta hoy o hasta la época de Leonardo, si bien se puede dar el caso de cada tanto el tener un hijo único, las cifras en lugar de 2 hay que multiplicarla por la cantidad de hijos con descendencia, (hasta mediados del siglo pasado fueron realmente familias numerosas). Como la probabilidad de que se repita por varios caminos la descendencia es menor, esta cifra es fácil estimar como aún mayor que la anterior. Alguien que tuvo descendencia ininterrumpida hasta hoy y vivió en el imperio romano es por matemática millones de veces abuelo de cada uno de las personas de origen latino y es altamente improbable, cercano a lo imposible, entonces que sea antecesor suyo y mío no, si ambos somos de origen latino.
Aunque pudiéramos tener la información de nuestra ascendencia, no tendríamos tiempo en nuestra vida para procesarla. Ni papel donde escribirla. 2 elevado a la 100 o a la 80 o 90 son cifras demasiadas grande. Por supuesto, se podría tratar de forzar la matemática para presentar una solución posible, pero no sería probable.
El ataque a Jesucristo y al catolicismo ha sido sin embargo muy beneficioso y persigue fines pocos confesables. Ataques como éste, son simpre muy nocivos, y puede alejar de la iglesia poco a poco a las personas pocas informadas para fácilmente caer en una suerte de ateísmo o escepticismo. En este sentido la gente le dá una valoración inusitada a lo escrito, más cuando la avala una supuesta investigación. Asi hay un paralelo entre los científicos de la evolución que saben que su postura es indefendible y Brown que sabe que todo lo inventó, igualmente indefendible. Sólo nos queda aborrecer y mostrar nuestro repudio a sus productos.
¿cual religión es la verdadera?
Las luchas religiosas han sido históricamente muy cruentas y cabe el mayor rechazo a cualquier tipo de lucha religiosa como a las luchas por poder, economía y otras ambiciones desmedidas. La colonización en los Estados Unidos se dió precisamente por la intolerancia y presecuciones religiosas. Aunque uno esté seguro de la religión que profesa, o si se es ateo, debe permitir que otro pueda creer en lo que desee.
Pero primero deseo dar mi mayor respeto por todos los religiosos, que dieron y dan su vida haciendo el bien a sus semejantes, cualquiera sea su religión, y que no merecen el más mínimo salpicado de lo malo que otros puedan haber hecho en nombre de la religión. Cientos de miles de religiosos de todos los tiempos que sólo han hecho el bien sin mirar a quien en sus vidas, no merecen la más mínima objeción de lo que alguna oveja negra pueda hacer.
De ninguna manera pretendo decidir cual religión es verdadera. Ni siquiera soy capaz de decir si son excluyentes. A lo sumo sólo hago algún razonamiento sobre la que conozco.
Decidido a creer en Dios científicamente, luego creo en Jesucristo pues mi educación católica me ayuda, pero fundamentalmente es muy importante para mí el conjunto de enseñanzas que encierra el nuevo testamento. Todo el conjunto de enseñanzas que la palabra de Jesús documentada, tiene para mí una extraordinaria coherencia que desde un lado agnóstico diría que matemáticamente es probable que sea divino.
La enseñanza por parábolas es un método sencillo y simple, que usa imágenes fáciles de interpretar, pero a su vez encierra pensamientos profundos que permiten llegar a cualquier nivel intelectual, ya sea un niño o un adulto. Es sin duda un método pedagógico sin igual. Cada parábola representa una situación humana particular que requiere ser reflexionada, es decir ser reflejada en la propia persona , asimismo son fáciles de recordar, y de encontrar en cada parábola una pista, una luz, una guía, una fuerza para afrontar adversidades o dificultades. Es fácil asociarlas a otras situaciones, simbólicamente cada una de las parábolas manifiesta de manera significativa la opción y la experiencia de fe que nos liga a Jesús a la posibilidad de vivir según el plan divino para el hombre.
La vida cotidiana está llena de parábolas y éstas a su vez hablan de lo cotidiano en tiempo de Jesús. La sabiduría y la narrativa usada encierra una clave pedagógica. Son relatos teológicos elaborados a partir de la experiencia de la vida, para ser contados y escuchados colectivamente.
Admito que seguramente otras religiones tendrán la misma coherencia. También que quizás la coherencia del nuevo testamento me impide tratar de conocer otras religiones en mi búsqueda de cuál es la correcta.
El cristianismo se basa en hechos históricos. La Biblia, como base de la fe cristiana debe necesariamente tener también un sentido y contenido históricos. pero sin duda lo importante es la recopilación de las enseñanzas de Jesús, de una coherencia tal que ayuda a entender el plan divino para el hombre y a la vez por el relato histórico de los acontecimientos que indudablemente dividieron los tiempos entre antes y después de Jesucristo, algo que hasta los ateos deben aceptar. Las cartas de los apóstoles son documentos también importantes.
El nuevo testamento es lo que permite creer que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo, tener vida en su nombre. Es un propósito definido en lo que ella contiene, que no es simplemente hacernos saber los hechos del pasado. Sobre los hechos relatados en el evangelio sugiero ver la excelente película de Mel Gibson, La pasión de Cristo, pues tiene un apego a los últimos días de Jesús según los testamentos con extraordinaria fidelidad, o ver otras películas anteriores que son muy buenas también.
En la otra cara de la moneda, muchas personas basan su fe en determinados misterios o milagros. No está mal hacerlo, pero yo prefiero ver los milagros de todos los días en la creación de cada vida, de la armonía e inmensidad del universo y de la inteligencia que nos permite admirar. Son milagros que por cotidianos, por ser parcialmente descriptos por la ciencia no deja de mostrarme hasta donde Dios ha concebido el mundo.
No puedo saber si la religión católica o el cristianismo por caso es el único camino a Dios. No hay ninguna forma de establecer cual religión es acertada, y por supuesto, por definición cada religión se proclama como camino a Dios. Así que nada puede decirse al respecto. Intuitivamente uno tendería a aceptar que al menos las religiones que basan sus dogmas en la ética y moral como pilar debieran ser un camino válido a Dios, mientras que las religiones sin tales principios de convivencia, no serían un camino válido.
Con sentido común, además uno tiene que aceptar que no es seguramente el plan de Dios que uno se haga una religión a su medida, pues de ser así parecería que cumplir con los designios de Dios podría ser opcional. Sin duda estamos este breve lapso de tiempo en la tierra para cumplir el plan o los deseos de Dios, y es el nuevo mandamiento que Jesús agrega en la última cena “que os améis unos a otros; como yo os he amado” y que resume las normas de convivencia. Einstein preguntó alguna vez: ¿por qué Dios nos trae al mundo por un pequeño lapso de tiempo? y responde a continuación.."para cumplir nuestra misión". Cuando muere sus ultimas palabras serían "He cumplido con mi misión"
En mi caso, con la cultura católica y siguiendo el extraordinario legado de Jesucristo, no me queda otra opción intelectual que seguir sus enseñanzas y considerar el camino a través de Cristo, como el único válido. Cuando Tomás le pregunta: «Señor, no sabemos a dónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?». Le dice Jesús: «Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre sino por mí». Y su otra frase “El que no está conmigo, está contra mí, y el que no recoge conmigo, desparrama”.
Hay por supuesto varias ramas del cristianismo, y aunque la católica es la más grande de éstas, cabe pensar que las otras que también siguen a Cristo están de alguna manera en el mismo camino.
No tiene mucho sentido en mi caso estudiar otras religiones o variantes, pues ya tengo mi camino. Sin embargo si aprovecho los milagros y misterios, de los que hay muchos y permanentes en la religión católica para confirmarme que no estoy en el camino equivocado. Puede suceder que algún milagro no lo sea o que el misterio luego sea resuelto, lo que no invalida para nada la confirmación de los milagros. Sin embargo también acepto que, en otras religiones, una multitud de milagros, por ejemplo los milagros del Rebe de Lubavitch confirman otro camino a Dios. Entendemos que todos los milagros (y también las apariciones de la Virgen en el catolicismo) son obra de Dios e implica una religión que tiene acceso a Él
Mientras haya misterios permanentes como los de San Genaro o Guadalupe, este tipo de imposibilidad de la ciencia de explicarlo lleva generarme por ausencia, en un motivo científico más para ayudarme en mi razonamiento. Y por supuesto las conocidas Apariciones de la Virgen en Fátima y Lourdes y las más recientes de Zeitoun y Akita también refuerzan mi creencia, sin que por ello, estas sean condición necesaria ni suficiente, sino simplemente elementos enormemente contribuyentes a la creencia de estar en una religión con contacto con Dios. La cantidad de eventos que se producen en la iglesia católica es muy significativa, no deja de asombrarme.. La iglesia católica es muy cuidadosa en atribuir milagros.
En resumen creo en Dios por todas las razones científicas antes mencionadas, creo en Cristo por la extraordinaria coherencia y sabiduría de sus enseñanzas y creo que la católica es un camino correcto a través de Jesucristo a Dios por los milagros y misterios. Es indudable que en otras religiones, los fieles y sus sacerdotes tendrán sus propias razones y sin duda tendrán también su propia coherencia y sabiduría, así como sus propias tradiciones, culturas ancestrales, instituciones, escrituras, historia, fe, credos, experiencias místicas, ritos, liturgias y oraciones especiales, lo que constituye en cada caso un sistema homogéneo de creencias y prácticas asociadas. Sin embargo el objetivo de este escrito es porque creo yo en Dios, por razones científicas.
En muchas maneras, me parece excelente el pensamiento de San Agustín. Aún con objetivos distintos, por un lado la razón el conocer, y por el otro la fe la salvación, San Agustín, opinaba que no hay conflicto entre la vía racional y la de la fe, ya que solo existe una verdad única, y lo que hay son dos vías distintas para alcanzarla: razón y fe.
Jesús: dice «En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.» y «Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre sino por mí».